Estabamos en cuarto año; de la secu_; y bueno los vivos fumaban en los recreos, y para eso te tenias que esconder en el baño, y vigilar que no venga la preceptora. Cuando tocaba el timbre, para ingresar al curso, apagabamos los puchos contra la pared, y si te habia quedado medio cigarro sin consumir lo metias en el bolsillo par el proximo recreo, asi de esta manera lo terminabas de fumar y no gastabas tanto.
Bueno en uno de esos dias, que nos agarro el timbre dentro del baño y fumando, el Mario apago el pucho a medio consumir y lo mando al bolsillo, (delantero, derecho, del pantalon de vestir, color gris, de su uniforme colegial). Pasamos al curso y la clase comenzo.
Yo que me sentaba mas atras, y a la derecha del Mario, comence a ver que le salia humo. Y sin que este se diera cuenta comenze a alertar a toda la clase de lo que sucedia.
No te imaginas como se cagaban de risa.
A los pocos instantes el Mario, pego un grito y salio corriendo para afuera, agarrandose el pantalon para despegarlo de la pierna que se le quemaba, por el puch0 mal apagado que habia metido al bolsillo.
domingo, 17 de junio de 2007
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2 comentarios:
Che, Tero,seguí con "tus cosas"... Yo te leo.
Saludos.
Nos vemos...
Bueno, muchas gracias.
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